lunes, 17 de diciembre de 2012

Cuando quedar segundo merece la pena.


Última prueba del Trofeo de Navidad.
Salimos de Combarro con la sospecha de que la regata se podría suspender. A motor, a la altura de la Isla de Tambo sufrimos el primer aviso, nos entró un chubasco que llevó el anemómetro hasta los 40 nudos y nos hizo pensar en lo que pasaría sí nos coge con todo el trapo izado.
Llegamos a la zona de salida, el viento amainó hasta los 20 nudos previstos y se inicia el procedimiento. Frenamos y aceleramos el barco tratando de consumir los minutos que restaban para el bocinazo inicial. Veinte segundos y arrancamos, tenemos al Chispa a barlo, nos aproximamos a la línea, vamos lanzados y demasiado altos, en los últimos 5 segundos arribo pensando que sólo Pepe la cruzaría antes de tiempo. Suena la señal y lo hace por segunda vez. Nombran al Chispa y para nuestra desgracia también al Enxuto.
Tenemos espacio para retomar, todo lo contrario que Pepe al que otro barco lo hace mantener un rumbo que lo distanciaba de la salida. Navego en sentido inverso y volvemos a comenzar avisando al comité por VHF, ya estamos navegando en ceñida cuando nos comunican que el Enxuto y el Chispa todavía no habían retomado. Estábamos seguros de que ya lo habíamos hecho pero tuvimos que volver a arribar y volver a cruzar la línea.
Nos encontramos ciñendo nuevamente con velocidad y negociando las rachas, pasamos a los malotes del Porto de Marín en un instante y al Grifo le recuperamos toda la ventaja que nos llevaba.
Tomamos Morrazán e iniciamos la popa con rumbo a Tambo, el Grifo iza Spi y sale planeando, el Chispa hace lo mismo pero no corre mucho más que nosotros, miro hacia popa y veo el chubasco acercándose, decido no izar spi por precaución y a los cinco minutos el viento aumenta.  Chito revienta su spi y al poco tiempo Pepe destroza el suyo. Nosotros seguimos estables y los pasamos, en ese momento el mar se aplana y se vuelve blanco, la velocidad del viento y del barco se disparan, vamos a 11.5 nudos sostenidos con Eolo soplando hasta los 50, sin visibilidad perdemos todas la referencias. En medio de todo esto nos cruzamos con el Nocturne que venía ciñendo totalmente volcado sobre su costado de estribor. Se hizo eterno, seguíamos lanzados sin ver hacia donde íbamos y lo que es peor, sin saber sí la jarcia aguantaría ese esfuerzo.
El chubasco se retiraba y dejaba paso a otro escenario, aparece el Ozoaqua a motor, al Aguieria sin velas, escuchamos avisos por radio de barcos que se retiraban.



La verdad que a toro pasado y en la barra del club es hasta divertido contarlo, pero fue muy duro para las tripulaciones y  los barcos sufrieron una tremenda paliza.
Superamos la baliza de la isla y comenzamos la ceñida con rumbo a Pelados, que resolvemos sin problemas y velocidad. Al doblarla veo que no hay amenaza de chubasco e izamos el balón, la velocidad aumenta, nos separamos de Grifo y Chispa rápidamente.
POR BABOR tomamos la amarilla de sota, salimos en esa amura y alargamos el bordo mientras resolvemos los problemas de escotas que nos impedían virar. Cambiamos de amura y ceñimos con esa elegancia que derrocha el Mítico.
 Nos gritan desde el Sebrala de Froiz, nosotros les saludamos pensando que nos jaleaban por lo bien que íbamos… Pero no era eso, nos decían que la de Tambo tendríamos que haberla tomado por estribor… Mierda, abrir velas y en popa desandar nuestros pasos, viendo como nuestros rivales nos recortaban toda la ventaja que teníamos con ellos.
El final ya os lo podréis imaginar, entramos de terceros pero con la media de las otras pruebas conseguimos un segundo puesto.
Enhorabuena a Pepe del Chispa por la merecida victoria, al Grifo por un tercer puesto que le sabrá a poco pero menos es nada… Sentimos lo de los Malotes del Porto de Marín, pero no era su día (ni el de Pedro). Enhorabuena al Ozoaqua por lograr el premio al mejor barco del año, no nos hubiese gustado ganarlo  aprovechándonos de su desgracia y otro año siendo el segundo mejor barco no se puede considerar un mal resultado.
Un diez para la tripulación del Enxuto que supo devolverlo a Combarro sin haber roto nada, destacando la pareja de bañera Oscar Torres/Paco Álvarez derrochando energía y los de proa Cris Prego/Juanma magníficos en un día muy complicado.

*Esta entrada también la voy a utilizar para despedir a Juan, el grandísimo proa del Mítico que por motivos sentimentales (el amor le puede) deja España y lo hacemos deseándole lo mejor.

martes, 11 de diciembre de 2012

La suerte está echada.


El Enxuto es un barco con suerte (eso dicen los malotes) y tratando de aprovechar esa racha vamos a probar “la suerte” de verdad.
Nos jugamos todo al 1177, que es el número de vela del Mítico. En caso de que toque, se repartirá el premio entre todos los que navegamos en ese barcazo terror de las Rías.

Suerte a todos, pero más al Enxuto.

*Los "picapleitos" siempre están buscando casos en donde no los hay, pero para despejar posibles dudas "el premio se repartirá entre los que navegamos (en regata) en ese barcazo".
Esto incluye a los habituales y todos/as los que lo hicieron (en regata) en alguna ocasión durante el año 2012.
Ejemplos:  Santi Pereira, Fernando Otero,Rafa Amenerio,Kiko de Carlos, Cristina (la monitora de la escuela de vela) , Luis Paisa, etc....

martes, 4 de diciembre de 2012

Más dura será la caída.


Juan Pazos,  uno de los seguidores del blog, ya hacía tiempo que lo avisaba y tanto lo dijo que se hizo realidad. El Mítico cayó y mordió el polvo.
Una regata para el olvido y eso que seguimos comandando la clasificación gracias al primer puesto obtenido en la primera prueba.


Magnífico día de sol, viento norte, poca ola y mejor ambiente. Señal de último minuto, nos aproximamos a la línea demasiado rápido, tengo que frenar el barco y lo que es peor caer para no hacer una salida anticipada. Suena el bocinazo de inicio, estoy mal posicionado, lento, despistado. Tratamos  de mantener la concentración, pero es difícil cuando estás en un sitio en el que no quieres estar, con una velocidad que no te parece suficiente, todo se vuelve negro….  ese es el mayor error.
El maestro Jedi (Víctor Mariño) nos dijo mil veces que nos dejásemos llevar por “La Fuerza”  dejando a un  lado todo  miedo, tristeza, ira, desesperanza, etc. Me dejé llevar por esos sentimientos negativos y me trasladé  al lado oscuro (En donde viven los Malotes)… Lo primero que se hace cuando no se piensa con claridad es empezar a virar sin sentido, provocando que una situación mala se convierta en desastrosa.
Llegamos a la boya de Tambo muy retrasados,  izamos el spinnaker al natural y se me plantean dos opciones, la primera era seguir a la flota y tratar de recuperar algún puesto, la segunda sería jugárnosla  probando suerte por el norte de la Ría esperando que entrase el viento pronosticado. Y claro, siguiendo la dinámica del día, tomé la decisión equivocada, no entró ese N. deseado, seguir a los demás hubiese sido lo más inteligente,  porque el Mítico tiene un plus de velocidad que podría marcar la diferencia para iniciar la recuperación.


Arrastrándonos, esa el la palabra para describir como logramos llegar a Morrazán para iniciar la ceñida, pero todo tiene su fin, incluso los malos momentos.
El Enxuto recupera sus números y vamos acercándonos al Grifo y Chispa a gran velocidad, tomamos la baliza de Pelados ya muy cerca de nuestros rivales y con el balón acortamos aún más la distancia. Ya teníamos un objetivo, una idea clara y concentrados en ello las cosas fluyen, La Fuerza estaba otra vez con nosotros y todos la sentíamos.
Última ceñida, después de superar la marca de sota de forma magistral con el spi portando hasta el final, ceñimos con velocidad pasando al tandem Grifo-Chispa (con problemas de maniobra)  en un instante.
Nos vamos alejando, los dejamos por popa, aumentando la distancia minuto a minuto. Y tanto es así que entramos en meta con la diferencia de tiempo suficiente para ganar a Chito.
El resultado final fue un tercer puesto por detrás de un imparable  Porto de Marín, que hizo una regata perfecta y del Chispa de Pepe Rey con el que no pudimos. Con todo ello, seguimos en el primer puesto de la clase y todo dependerá de la última regata, la clasificación está muy apretada, todo puede suceder…
Consideraciones finales:
La tripulación lo bordó, las maniobras perfectas, a destacar la labor de las gentes de proa, izadas, trasluchadas y arriadas rayando la perfección. Asumo toda la responsabilidad del fracaso, no mantuve la cabeza fría y ello provocó la toma de decisiones erróneas que nos llevaron a este resultado. Hay que mantener la concentración, hay que darle la vuelta una mala situación para  poder sacar algo positivo.
Por último, una curita de humildad siempre viene bien.

*Pd. La letra de la primera canción que suena en el vídeo es muy apropiada.

lunes, 19 de noviembre de 2012

En la cresta de la ola.


Por fin embarcábamos para participar en una regata, desde Agosto no nos enfrentábamos a ningún barco. Demasiado tiempo parados y más de uno lo notó en su cuerpo.
La lluvia nos acompaña hasta el lugar en el que estaba montada la salida, el viento era fuerte pero sin llegar a ser el pronosticado por los partes meteorológicos. Elección clara, génova tres, aplanar velas y buscar nuestro lugar para realizar la aproximación.
Últimos treinta segundos, cazamos “a tope” y nos lanzamos con viento limpio, cruzamos la línea con el bocinazo y somos el barco más a barlo de la flota, con todo el campo de regatas a nuestra disposición.
Alargamos el primer bordo, sufriendo los constantes roles de un norte que perdía fuelle. Nuestros rivales viraban y buscaban el lado sur de la Ría,  nosotros queríamos exprimir nuestra amura hasta el final, esperando un cambio que nos metiese directos a la boya de Tambo, o sufrir un role “a la mala” que nos hiciese virar. Finalmente se produce lo segundo, contestamos con una virada “de libro” y nos metemos casi en la playa de Portocelo buscando el layline. Salimos con rumbo a la marca amarilla de la Isla, pero el viento continúa inestable en fuerza y dirección. No lo logramos por muy poco y lo arreglamos con dos viradas encadenadas para superar la marca.


El siguiente tramo era un rumbo de spi apuntando a Morrazán, nos costó bastante salir del abrigo de Tambo pero en poco tiempo estábamos volando bajo con el spinnaker empujando con fuerza al Enxuto. En los últimos metros el viento escasea y decidimos cambiar el génova tres por el grande, para encarar la ceñida con el trapo adecuado a las nuevas condiciones.
El trayecto lo solventamos con rapidez, haciendo valer la increíble velocidad que desarrolla el “ganador del Rías Bajas 2012”. Tomamos la boya verde de Pelados, para hacer el rumbo inverso de vuelta a Morrazán. No izamos spinnaker inmediatamente porque nos venía demasiado de proa, pero en cuanto se dieron las circunstancias precisas el balón azul volvió a portar.
En las proximidades de la baliza de sota se notó la falta de viento y para más contratiempos arriamos spinnaker demasiado rápido, con la consiguiente pérdida de velocidad.
 Doblamos la roja y navegamos ciñendo lentamente, con constantes cambios de dirección y fuerza del viento. Los pasillos favorecían a algunos barcos para posteriormente dejarlos con menos presión, en la última parte del bordo las condiciones se tornaron más estables y pudimos llevar el barco a su velocidad máxima, consiguiendo otra victoria incontestable en la clase y en la general de toda la flota.
El Enxuto vence y convence. 

lunes, 29 de octubre de 2012

Enxuto entre los elegidos.


La última prueba del Rías Bajas 2012 comenzó en el mismo  momento que terminamos la cuarta. De pronto caímos en la cuenta de que  ganar esta mítica regata, considerada entre las más grandes del circuito nacional, se mostraba posible.
Tan solo con lograr quedar por delante del todopoderoso Viajes Atlántico, el Enxuto entraría en la historia de la vela gallega.
La noche anterior la dediqué a estudiar, con más intensidad de lo normal, todos los partes de viento a los que podía acceder y traté de hacer un planteamiento de regata con la previsión de que el viento sería flojo en la totalidad del recorrido.
Y por fin llegó el día, arrancaba con cielo despejado, mucho calor  y poco viento.  Recién llegado al pantalán me encuentro a Víctor Mariño, empezamos a hablar sobre la estrategia a desarrollar en la prueba, evidentemente coincidimos en que la prioridad era marcar al Viajes controlando los tiempos compensados, hacer valer nuestra velocidad y mantenernos en su mismo viento mientras la distancia con ellos no les bastase para ganarnos. La alternativa en caso de que se nos escapasen demasiado, sería hacer nuestra regata buscando zonas de mayor presión, roles y confiar en tener a la suerte de nuestro lado.
Empiezan a llegar los regatistas a Combarro, muestras de ánimo por doquier, todos apoyando al Mítico.
Se establece la línea de salida en la oposición entre Mogor y Raxó, un viento perfecto para el Enxuto. Suena la señal de atención, todos siguiendo de reojo al Viajes, último minuto, ya no ocultamos nuestras intenciones y nos lanzamos a marcarlo para salir más a barlovento que ellos. Bocinazo de salida, navegamos rápido, muy rápido. Mantenemos el rumbo en su través de barlo y no perdemos, ni un metro, ni un grado con Pombar.


Alargamos el bordo durante una milla. Se preparan para virar, me advierten y ordeno la misma maniobra, pidiendo máxima concentración porque no hay lugar para fallos. Viramos y los dejamos en nuestro cono de desvente sufriendo viento sucio que provoca una nueva virada, contestamos con la misma maniobra volviendo a llevarlos al cono. La guerra continúa durante millas y millas pero cada vez les metemos más distancia y vemos que van perdiendo fuelle.
En Udra, nos corta la proa el Balea, pero con poca distancia sobre nosotros. La duda surge, ¿qué hacemos? seguimos y marcamos al Sun Fast, yendo a una zona que se intuía con más presión, o continuamos  con el plan inicial y seguimos vigilando al Viajes. Nuestro objetivo era ganar el Rías quedando por delante de Pombar, cualquier otra intención no tenía sentido. Que el Balea ganase la prueba no debería preocuparnos y eso fue lo hicimos, mantener la concentración y seguir marcando a nuestra “presa”.
En la Costa de la Vela nos metemos, los dos barcos, en una poza. Una nueva brisa que se va reforzando nos saca de allí y llega a rangos importantes. Cuando tengo Cabo Home por el través decido virar mientras el Viajes continúa ganando longitud no sabemos muy bien con que intención.
Llegamos a la Ría de Vigo que se mostraba con poco viento por la zona norte y buscamos el sur descaradamente. La distancia con nuestro rival aumentó, ya no podíamos distinguirlo con claridad cuando llegamos a Tofiño. Pero intuíamos que era un spinnaker blanco que buscaba recortar por el norte “a la desesperada”.
Trasluchamos y arrumbamos hacia la línea de llegada, el viento comenzaba a escasear aunque no nos inquietaba demasiado, porque veíamos que por detrás la situación era igual o peor.
Entramos en meta, euforia contenida en cubierta. Lo habíamos conseguido, éramos ganadores del Rías 2012.
Fue duro, la tripulación lo dio todo, el barco se mostró veloz y el ser los más regulares nos aseguró la victoria.
La clasificación final quedó de la siguiente forma:

Enxuto                         14 puntos.
Viajes Atlántico            15 puntos.
Somni                           21 puntos.
Balea                            25 puntos.
Deep Blue                     25 puntos.


lunes, 22 de octubre de 2012

Vuelta a casa con los deberes hechos.


Cabo de cruz nos produjo una grata impresión, sus instalaciones recién construidas y bien planteadas encajan sobradamente para ser una de las etapas del Rías Bajas, los voluntarios que nos atendieron se merecen un diez al igual que el acto de entrega de trofeos. Desde allí iniciamos la cuarta prueba.
El viento se volvió mucho más amable, manejándose en unos rangos aceptables para nuestro barco. A motor nos acercamos a la línea de salida y en este trayecto noto que al barco le falta medio nudo en su velocidad de crucero. “Juanito, prepárate que hay que bañarse” advierto y el hiperactivo proa se quita la ropa, que es lo que más le puede gustar en el mundo, quedándose en pelotas. Se sumerge y libera la hélice de un buen manojo de algas, que nos habría acompañado hasta Combarro frenando al Mítico.
Entramos en la lucha para encontrar nuestro sitio en la salida y otra vez nos inclinamos por elegir la zona del comité, saliendo con velocidad alargando el bordo hasta la Isla de Arosa y de nuevo nos agrupamos los barcos que estábamos líderes en la clasificación.
Nos planteamos una regata en la que tendríamos que vigilar al Viajes Atlántico y al Somni de los holandeses, pero sabiendo que necesitábamos dar un salto importante para poder descontar algún punto más en la tabla. Esto así comentado parece viable, aunque en realidad, con las referencias que teníamos de estos barcos y con el conocimiento que tienen de la Ría de Arosa, se tornaba una misión imposible.
Volvimos a utilizar las bateas de la zona del Pedregoso para buscar abrigo de la corriente, deseando salir del canal y llegar a una zona más abierta una vez superada la Isla de Rua.


El viento en aumento así como la inquietud al haber perdido de vista al Viajes por delante y al Somni por detrás, pasamos el Pombeiro y arrumbamos hacia el Camouco en Ons. En San Vicente se iza el balón y volamos bajo, el Enxuto traga millas sin parar y empezamos a vislumbrar la verdadera situación de la regata. Aparece el Viajes en las inmediaciones de la torreta y lo bastante cerca para ganarle, euforia en la tripu y a darlo todo para rematar la regata en la Ría de Pontevedra.
El viento en la zona norte comienza a escasear y la flota busca el Sur para seguir avanzando con velocidad, algunos de los barcos que se fueron directos a Morrazán navegaban muy lentamente, mostrándonos el camino que no deberíamos tomar para llegar a Combarro.
En las mejilloneras de Lapamán, le ganamos la partida a Pombar que lleva a su Viajes demasiado al Sur y le recortamos unas esloras determinantes. En ese momento entra un incipiente NO que nos saca y nos lleva manteniendo el Spinnaker, de través, con velocidad.
No todo iba a ser perfecto… Ese noroeste que nos empujaba, también lo hacía con barcos que venían muy retrasados, pero que recortaron el trayecto y ganaron muchos minutos. Hablo del Petán y del Espagat, que hicieron primero y segundo en la etapa, dejándonos con un tercer puesto que tenía sabor a primero, ya que el Viajes consiguió un cuarto y el Somni quedó décimo alejándose, en puntos, del Viajes y de un grandioso Enxuto.

La clasificación general después de esta cuarta prueba quedaba de la siguiente forma.

Viajes Atlántico            11 puntos.
Enxuto                         12 puntos.
Somni                          17 puntos.
Deep Blue                    19 puntos.

En la última prueba el Enxuto se jugaría todo contra el Viajes Atlántico, pero eso lo contaré en la siguiente entrada del blog.

lunes, 8 de octubre de 2012

Un primero en la tercera etapa. Esto pinta bien.


Amanecer en la Puebla del Caramiñal, comprar bocatas de Jamón asado y embarcando que ya son horas. Un par de tripulantes, concretamente el 1 y el 2, bastante perjudicados por la larga noche que tuvieron que lidiar…
Viento en aumento y arrancar con la vela pequeña en proa, se estaba convirtiendo en una costumbre. Buena salida por el comité, velocidad y rumbo conseguimos en los primeros metros de regata y logramos destacarnos entre la flota, quedando claro en los primeros bordos quien tenía posibilidades de llevarse el gato al agua.
La Ría de Arosa es muy complicada, la corriente actúa con fuerza en el canal de Rúa y la tuvimos en cuenta para evitarla o aprovecharla según el rumbo. Las olas formadas por el mar de viento también nos frenaban, por lo que decidimos meternos en la zona de bateas de la Isla de Arosa y buscando pasillos, entre ellas, llegamos a la torreta de Piedra Seca.
La Ría se abre y ya no hay protección posible para las olas, pegamos viradas estudiando la mejor ruta que nos acercase a la baliza de los Esqueiros. Los cruces se multiplican porque los barcos de las clases más rápidas empiezan  a superarnos y extremamos la precaución ya que se te echan encima en segundos, haciendo unos ángulos mucho más cerrados que el nuestro.
Ya llegamos al layline de la boya, la situación es acojonante, muchísimo viento y barcos tomando la marca muy ajustados para izar spinnaker cuanto antes. Entramos con estribor pero pensando que el tren de barcos amurados a la otra banda no nos inspiraba la suficiente confianza, dado lo difícil del gobierno.
Tuvimos suerte y no nos molestó nadie, virada y abriendo velas nos metemos en la popa, preparamos la izada de spi “a conciencia” para evitar complicaciones y lo damos.


Sufrimos el balance constante de las olas y para mayor desgracia el rumbo era una popa redonda, con lo cual la botavara avisaba que la trasluchada involuntaria se podría producir en cualquier momento.
Llega el instante de cambiar de banda, vamos preparándonos y doy la orden. Juanito se entretiene porque tiene una empanada del 15 en la cabeza y todavía sufre los afectos de las copas, no logra largar la braza del tangón y el spinnaker pega bandazos descontrolados hasta que sucede lo inevitable… Nos vamos de orzada, sacamos la carena de babor del agua y el costado de estribor se sumerge, Kiko desaparece debajo de una ola, pero al adrizarse el barco, emerge apoyado en el balcón de popa… sin gafas y completamente empapado.
Retomamos el rumbo y conseguimos que el balón portase de nuevo. Al superar Piedra Seca, ya de vuelta,  la ola se torna soportable y al abrigo de la Isla de Arosa el viento entraba con menos intensidad.
Dejamos el Ter por estribor y arriamos spinnaker a la vez que comenzábamos el largo bordo hasta la Aurora, en Villagarcía, con un través muy inestable. Superamos la baliza y entramos en una larga ceñida con dirección al Moscardiño, sufriendo viento duro y los desventes de los regata. Tomamos la marca y ya veíamos la esperada línea de llegada en Cabo de Cruz.
Conseguimos un primer puesto en la clase, que ponía la clasificación de la siguiente forma:

Somni                           7 puntos.
Viajes Atlántico             7    “
Enxuto                          9    “
Deep Blue                   14    “
Balea                          16    “

Con esto entramos en podium y con posibilidades reales de lograr mejorar en las dos pruebas que faltaban para finalizar el Trofeo.