Frinsa 2013, la ilusión de lograr algo en esta regata que se está convirtiendo en nuestra bestia negra duró 10 minutos, porque ese fue el tiempo que tardamos en estar fuera de la lista de barcos con opciones al triunfo.
Como ya sabéis, a mi se me da mal hablar de los fracasos y muy bien el pregonar nuestros triunfos, por lo tanto, en esta ocasión, no voy a tratar de justificar lo injustificable ni a comentar los pormenores.
Cuelgo un video, esta vez sin música, para que podáis escuchar nuestros diálogos a bordo.
Queda pendiente la entrada de la histórica victoria en la Almirante Rodríguez-Toubes, que colgaré en breve.
Regata para barcos con un solo tripulante o "a dos" realizada en Combarro.
Temprano llegamos al pantalán, día soleado y viento flojo. Pedro y yo dispuestos a darlo todo para conseguir ganar una regata que normalmente se nos da bien.
El comité monta la salida al este de Tambo, nos aproximamos a la línea con velocidad, freno el barco metiendo golpes de timón para consumir tiempo y cuando quedan 20 segundos nos lanzamos a por ella cruzándola por el mejor sitio sin desventes.
Alargamos el bordo hasta prácticamente el layline y tras un par de viradas encaramos el desmarque terceros en real.
Se inicia una larga popa, el viento va escaseando y vemos que con una ligera brisa no vamos todo lo rápido que desearíamos, los cruces se suceden y navegamos buscando las zonas de más presión en una Ría que se había convertido en un campo de minas.
Llegamos a Morrazán, seguimos con opciones, el único que nos inquieta, en eso momento, es el Somni Primero que va por delante y se muestra como un duro rival. En las cercanías de Canelas el suroeste se va, nos frena y nos agrupamos, tomamos la decisión de arriar el spi antes que ningún barco de nuestro grupo y buscamos el viento del norte que se dibujaba en Cabicastro.
Salimos con presión, quizás demasiada para el génova grande y arrumbamos a Picamillo volando bajo, la distancia con el Somni y el Eibol era más que suficiente, con la tranquilidad de que, los dos, nos tenían que dar tiempo. Al llegar a la torreta verde nos pasa el Ambiotec de la clase regata, sin dudarlo ni un instante nos subimos a su ola, vamos haciendo 8.5 nudos de través y separándonos todavía más de nuestros rivales.
Izamos spi al paso del Camouco iniciando el tramo hasta Mourisca en Bueu, vemos que en las popas tanto el Eibol como el Somni nos recortan distancia pero aún contamos con margen suficiente, vamos cómodos a pesar de que el viento nos entra de través fuerte. Pasamos parte del tiempo decidiendo como íbamos a negociar la entrada en la Ría, por el sur el viento escaseaba…
Ganando barlo, más y más barlo hasta la altura de Morrazán, pero las cosas se complican. Al llegar a la baliza del medio de la Ría, la presión desaparece y se produce el efecto acordeón, El Somni y el Eibol se nos echan encima, con lo que la regata vuelve a empezar. Ya nos creíamos campeones (como diría Víctor Ayán).
Nos movemos empujados por un débil sur, el Eibol se queda fuera de la lucha, el Sonmi y el Mítico se alternan en el disfrute de los pasillos que se formaban. Así continuamos hasta las proximidades de Tambo momento en que el norte se impone con fuerza, nos comemos el spi, Pedro lo arría rápidamente e iza el génova.
La Regata se decide en una maniobra… estamos a tres metros por popa el Somni, el génova ya izado se sale del Tuff, tenemos que volver a arriarlo y se atasca, hay que bajarlo como sea, tirón tras tirón se arría, se vuelve a relingar e izar pero con esas condiciones de viento el Somni ya se había escapado lo necesario para ganarnos la general y la clase por 5 míseros segundos.
No es un mal resultado, desde la salida mostramos que lucharíamos por la regata y estaba ganada. La mala suerte se cebó con nosotros en el peor momento, en otras ocasiones nos favoreció mucho, cosas de este deporte.
Otro año arranca, nuevos
desafíos para el Mítico y su tripulación. Esta temporada tenemos más
posibilidades que nunca, sabemos que el barco navega rápido y todavía puede
hacerlo mejor, depende de nosotros el emplearnos a fondo para sacarle todo lo
que puede dar.
Esta es la relación de
regatas en las que participará el Enxuto.
-III Trofeo Porto de
Marín. 26 de Enero y 2 de Febrero.
-IX Trofeo Pinturas
Internacional. 9 y 23 de Febrero.
-XII Trofeo Galos. 16 y 23 de
Marzo.
-IX Trofeo Enmacosa. 13,14 y
20 de Abril.
-XVII Trofeo Almirante
Rodríguez-Toubes. 11 y 12 de Mayo.
-XXI Trofeo Guardiamarina. 25
y 26 de Mayo.
-XIII Regata Frinsa. 15 de
Junio.
-II Trofeo Ence. 6 y 7 de
Julio.
-XI Trofeo Casino de la Toja. 20 y 21 de Julio.
-XIV Trofeo Hotel Carlos I
Ruta de la Islas.
9,10 y 11 de Agosto.
-XVII Trofeo Hotel Galatea.
24 y 25 de Agosto.
-Corte Inglés Master 2013.
14,15 y 16 de Septiembre.
-Trofeo Otoño Combarro. 12 y
19 de Octubre.
-XV Trofeo Navidad Aguete.
16, 30 de Noviembre y 14 de Diciembre.
Se acaba el 2012, definido
como "annus horribilis" por la mayor parte del personal.
Para los seguidores del
Enxuto, en cambio, será recordado como el mejor año hasta la fecha. Esto nos
tiene que animar a continuar mejorando, aún hay cancha para hacerlo.
En la preparación del barco,
ahora que está en seco, comenzaremos por el decapado de todas las patentes
aplicadas, el retoque del génova nuevo en baluma y remedición del barco.
En maniobra tendremos que
mover puestos en la tripulación, la falta de Juan se notará (sobre todo en las
conversaciones haciendo banda) pero tenemos solicitudes para ese puesto.
Ahora paso, como todos los
años, a realizar un recordatorio de los resultados alcanzados durante este
querido 2012.
-Regata Porto de Marín. 3º en
la clase y 4º en la general.
-Trofeo Pinturas
Internacional. 1º en la clase 2º en la general.
-Trofeo Galos-Arizaga. 1º en
la clase y 4º en la general.
-Trofeo Enmacosa. 1º en la
clase y 1º en la general de toda la flota.
-Regata Concello de Poio 2º
en la clase.
-Regata Centenaria Trofeo
Presidente de la Xunta.
1º de la clase y 1º en la general.
-Regata Almirante
Rodríguez-Toubes. 2º de la clase y 4º en la general.
-Regata guardia marina. 1º en
la clase y 2º de la general etapa Vigo-Marín.
-Trofeo Frinsa. Un puñetero
desastre, no recuerdo el resultado final.
-I Trofeo Ence. 1º en la
clase y 1º en la general.
-X Trofeo Casino de la Toja. 2º la clase regata y 2º de la general.
-49º Regata Rías Baixas 2012.
Ganador absoluto de la clase crucero.
-Trofeo Navidad Aguete. 2º en
la clase y 3º en la general.
No está nada mal… en el 2013,
será difícil, pero trataremos de
mejorarlo.
Salimos de Combarro con la
sospecha de que la regata se podría suspender. A motor, a la altura de la Isla de Tambo sufrimos el
primer aviso, nos entró un chubasco que llevó el anemómetro hasta los 40 nudos
y nos hizo pensar en lo que pasaría sí nos coge con todo el trapo izado.
Llegamos a la zona de salida,
el viento amainó hasta los 20 nudos previstos y se inicia el procedimiento.
Frenamos y aceleramos el barco tratando de consumir los minutos que restaban
para el bocinazo inicial. Veinte segundos y arrancamos, tenemos al Chispa a
barlo, nos aproximamos a la línea, vamos lanzados y demasiado altos, en los
últimos 5 segundos arribo pensando que sólo Pepe la cruzaría antes de tiempo. Suena
la señal y lo hace por segunda vez. Nombran al Chispa y para nuestra desgracia
también al Enxuto.
Tenemos espacio para retomar,
todo lo contrario que Pepe al que otro barco lo hace mantener un rumbo que lo distanciaba
de la salida. Navego en sentido inverso y volvemos a comenzar avisando al
comité por VHF, ya estamos navegando en ceñida cuando nos comunican que el
Enxuto y el Chispa todavía no habían retomado. Estábamos seguros de que ya lo
habíamos hecho pero tuvimos que volver a arribar y volver a cruzar la línea.
Nos encontramos ciñendo
nuevamente con velocidad y negociando las rachas, pasamos a los malotes del
Porto de Marín en un instante y al Grifo le recuperamos toda la ventaja que nos
llevaba.
Tomamos Morrazán e iniciamos
la popa con rumbo a Tambo, el Grifo iza Spi y sale planeando, el Chispa hace lo
mismo pero no corre mucho más que nosotros, miro hacia popa y veo el chubasco
acercándose, decido no izar spi por precaución y a los cinco minutos el viento
aumenta. Chito revienta su spi y al poco
tiempo Pepe destroza el suyo. Nosotros seguimos estables y los pasamos, en ese
momento el mar se aplana y se vuelve blanco, la velocidad del viento y del
barco se disparan, vamos a 11.5 nudos sostenidos con Eolo soplando hasta los 50, sin visibilidad perdemos
todas la referencias. En medio de todo esto nos cruzamos con el Nocturne que
venía ciñendo totalmente volcado sobre su costado de estribor. Se hizo eterno, seguíamos
lanzados sin ver hacia donde íbamos y lo que es peor, sin saber sí la jarcia
aguantaría ese esfuerzo.
El chubasco se
retiraba y dejaba paso a otro escenario, aparece el Ozoaqua a motor, al
Aguieria sin velas, escuchamos avisos por radio de barcos que se retiraban.
La verdad que a toro pasado y
en la barra del club es hasta divertido contarlo, pero fue muy
duro para las tripulaciones y los
barcos sufrieron una tremenda paliza.
Superamos la baliza de la
isla y comenzamos la ceñida con rumbo a Pelados, que resolvemos sin problemas y
velocidad. Al doblarla veo que no hay amenaza de chubasco e izamos el balón, la
velocidad aumenta, nos separamos de Grifo y Chispa rápidamente.
POR BABOR tomamos la amarilla de
sota, salimos en esa amura y alargamos el bordo mientras resolvemos los
problemas de escotas que nos impedían virar. Cambiamos de amura y ceñimos con
esa elegancia que derrocha el Mítico.
Nos gritan desde el Sebrala de Froiz, nosotros
les saludamos pensando que nos jaleaban por lo bien que íbamos… Pero no era
eso, nos decían que la de Tambo tendríamos que haberla tomado por estribor…
Mierda, abrir velas y en popa desandar nuestros pasos, viendo como nuestros
rivales nos recortaban toda la ventaja que teníamos con ellos.
El final ya os lo podréis
imaginar, entramos de terceros pero con la media de las otras pruebas
conseguimos un segundo puesto.
Enhorabuena a Pepe del Chispa
por la merecida victoria, al Grifo por un tercer puesto que le sabrá a poco
pero menos es nada… Sentimos lo de los Malotes del Porto de Marín, pero no era
su día (ni el de Pedro). Enhorabuena al Ozoaqua por lograr el premio al mejor
barco del año, no nos hubiese gustado ganarlo aprovechándonos de su
desgracia y otro año siendo el segundo mejor barco no se puede considerar un
mal resultado.
Un diez para la tripulación
del Enxuto que supo devolverlo a Combarro sin haber roto nada, destacando la
pareja de bañera Oscar Torres/Paco Álvarez derrochando energía y los de proa
Cris Prego/Juanma magníficos en un día muy complicado.
*Esta entrada también la voy
a utilizar para despedir a Juan, el grandísimo proa del Mítico que por motivos
sentimentales (el amor le puede) deja España y lo hacemos deseándole lo mejor.
El Enxuto es un barco con
suerte (eso dicen los malotes) y tratando de aprovechar esa racha vamos a
probar “la suerte” de verdad.
Nos jugamos todo al 1177,
que es el número de vela del Mítico. En caso de que toque, se repartirá el
premio entre todos los que navegamos en ese barcazo terror de las Rías.
Suerte a todos, pero más al
Enxuto. *Los "picapleitos" siempre están buscando casos en donde no los hay, pero para despejar posibles dudas "el premio se repartirá entre los que navegamos (en regata) en ese barcazo". Esto incluye a los habituales y todos/as los que lo hicieron (en regata) en alguna ocasión durante el año 2012. Ejemplos: Santi Pereira, Fernando Otero,Rafa Amenerio,Kiko de Carlos, Cristina (la monitora de la escuela de vela) , Luis Paisa, etc....
Juan Pazos, uno de
los seguidores del blog, ya hacía tiempo que lo avisaba y tanto lo dijo que se
hizo realidad. El Mítico cayó y mordió el polvo.
Una regata para el olvido y eso que seguimos comandando la
clasificación gracias al primer puesto obtenido en la primera prueba.
Magnífico día de sol, viento norte, poca ola y mejor
ambiente. Señal de último minuto, nos aproximamos a la línea demasiado rápido,
tengo que frenar el barco y lo que es peor caer para no hacer una salida anticipada.
Suena el bocinazo de inicio, estoy mal posicionado, lento, despistado.
Tratamos de mantener la concentración,
pero es difícil cuando estás en un sitio en el que no quieres estar, con una
velocidad que no te parece suficiente, todo se vuelve negro…. ese es el mayor error.
El maestro Jedi (Víctor Mariño) nos dijo mil veces que
nos dejásemos llevar por “La
Fuerza” dejando a un lado todo miedo, tristeza,
ira, desesperanza, etc. Me dejé llevar por esos sentimientos negativos y me trasladé al lado oscuro (En donde viven los Malotes)… Lo primero que se hace cuando no se piensa con
claridad es empezar a virar sin sentido, provocando que una situación mala se
convierta en desastrosa.
Llegamos a la boya de Tambo muy retrasados, izamos el spinnaker al natural y se me
plantean dos opciones, la primera era seguir a la flota y tratar de recuperar
algún puesto, la segunda sería jugárnosla
probando suerte por el norte de la Ría esperando que entrase el viento pronosticado.
Y claro, siguiendo la dinámica del día, tomé la decisión equivocada, no entró
ese N. deseado, seguir a los demás hubiese sido lo más inteligente, porque el Mítico tiene un plus de velocidad
que podría marcar la diferencia para iniciar la recuperación.
Arrastrándonos, esa el la palabra para describir como
logramos llegar a Morrazán para iniciar la ceñida, pero todo tiene su fin,
incluso los malos momentos.
El Enxuto recupera sus números y vamos acercándonos al Grifo
y Chispa a gran velocidad, tomamos la baliza de Pelados ya muy cerca de
nuestros rivales y con el balón acortamos aún más la distancia. Ya teníamos un
objetivo, una idea clara y concentrados en ello las cosas fluyen, La Fuerza estaba otra vez con
nosotros y todos la sentíamos.
Última ceñida, después de superar la marca de sota de forma
magistral con el spi portando hasta el final, ceñimos con velocidad pasando al
tandem Grifo-Chispa (con problemas de maniobra)
en un instante.
Nos vamos alejando, los dejamos por popa, aumentando la
distancia minuto a minuto. Y tanto es así que entramos en meta con la diferencia
de tiempo suficiente para ganar a Chito.
El resultado final fue un tercer puesto por detrás de un
imparable Porto de Marín, que hizo una regata perfecta y del Chispa de Pepe Rey con el que no
pudimos. Con todo ello, seguimos en el primer puesto de la clase y todo
dependerá de la última regata, la clasificación está muy apretada, todo puede
suceder…
Consideraciones finales:
La tripulación lo bordó, las maniobras perfectas, a destacar
la labor de las gentes de proa, izadas, trasluchadas y arriadas rayando la
perfección. Asumo toda la responsabilidad del fracaso, no mantuve la cabeza
fría y ello provocó la toma de decisiones erróneas que nos llevaron a este
resultado. Hay que mantener la concentración, hay que darle la vuelta una mala
situación para poder sacar algo
positivo.
Por último, una curita de humildad siempre viene bien.
*Pd. La letra de la primera canción que suena en el vídeo es muy apropiada.
La última prueba del Rías
Bajas 2012 comenzó en el mismo momento
que terminamos la cuarta. De pronto caímos en la cuenta de que ganar esta mítica regata, considerada entre las más grandes del circuito
nacional, se mostraba posible.
Tan solo con lograr quedar
por delante del todopoderoso Viajes Atlántico, el Enxuto entraría en la
historia de la vela gallega.
La noche anterior la dediqué
a estudiar, con más intensidad de lo normal, todos los partes de viento a los
que podía acceder y traté de hacer un planteamiento de regata con la previsión
de que el viento sería flojo en la totalidad del recorrido.
Y por fin llegó el día,
arrancaba con cielo despejado, mucho calor
y poco viento. Recién llegado al
pantalán me encuentro a Víctor Mariño, empezamos a hablar sobre la estrategia a
desarrollar en la prueba, evidentemente coincidimos en que la prioridad era
marcar al Viajes controlando los tiempos compensados, hacer valer nuestra
velocidad y mantenernos en su mismo viento mientras la distancia con ellos no
les bastase para ganarnos. La alternativa en caso de que se nos escapasen
demasiado, sería hacer nuestra regata buscando zonas de mayor presión, roles y
confiar en tener a la suerte de nuestro lado.
Empiezan a llegar los
regatistas a Combarro, muestras de ánimo por doquier, todos apoyando al Mítico.
Se establece la línea de
salida en la oposición entre Mogor y Raxó, un viento perfecto para el Enxuto.
Suena la señal de atención, todos siguiendo de reojo al Viajes, último minuto,
ya no ocultamos nuestras intenciones y nos lanzamos a marcarlo para salir más a
barlovento que ellos. Bocinazo de salida, navegamos rápido, muy rápido.
Mantenemos el rumbo en su través de barlo y no perdemos, ni un metro, ni un
grado con Pombar.
Alargamos el bordo durante
una milla. Se preparan para virar, me advierten y ordeno la misma maniobra,
pidiendo máxima concentración porque no hay lugar para fallos. Viramos y los
dejamos en nuestro cono de desvente sufriendo viento sucio que provoca una
nueva virada, contestamos con la misma maniobra volviendo a llevarlos al cono.
La guerra continúa durante millas y millas pero cada vez les metemos más
distancia y vemos que van perdiendo fuelle.
En Udra, nos corta la proa el
Balea, pero con poca distancia sobre nosotros. La duda surge, ¿qué hacemos?
seguimos y marcamos al Sun Fast, yendo a una zona que se intuía con más
presión, o continuamos con el plan
inicial y seguimos vigilando al Viajes. Nuestro objetivo era ganar el Rías
quedando por delante de Pombar, cualquier otra intención no tenía sentido. Que
el Balea ganase la prueba no debería preocuparnos y eso fue lo hicimos,
mantener la concentración y seguir marcando a nuestra “presa”.
En la Costa de la Vela nos metemos, los dos
barcos, en una poza. Una nueva brisa que se va reforzando nos saca de allí y
llega a rangos importantes. Cuando tengo Cabo Home por el través decido virar
mientras el Viajes continúa ganando longitud no sabemos muy bien con que
intención.
Llegamos a la Ría de Vigo que se mostraba
con poco viento por la zona norte y buscamos el sur descaradamente. La
distancia con nuestro rival aumentó, ya no podíamos distinguirlo con claridad
cuando llegamos a Tofiño. Pero intuíamos que era un spinnaker blanco que
buscaba recortar por el norte “a la desesperada”.
Trasluchamos y arrumbamos
hacia la línea de llegada, el viento comenzaba a escasear aunque no nos
inquietaba demasiado, porque veíamos que por detrás la situación era igual o
peor.
Entramos en meta, euforia
contenida en cubierta. Lo habíamos conseguido, éramos ganadores del Rías 2012.
Fue duro, la tripulación lo
dio todo, el barco se mostró veloz y el ser los más regulares nos aseguró la
victoria.
La clasificación final quedó
de la siguiente forma:
Cabo de cruz nos produjo una
grata impresión, sus instalaciones recién construidas y bien planteadas encajan
sobradamente para ser una de las etapas del Rías Bajas, los voluntarios que nos
atendieron se merecen un diez al igual que el acto de entrega de trofeos. Desde
allí iniciamos la cuarta prueba.
El viento se volvió mucho más
amable, manejándose en unos rangos aceptables para nuestro barco. A motor nos
acercamos a la línea de salida y en este trayecto noto que al barco le falta
medio nudo en su velocidad de crucero. “Juanito, prepárate que hay que bañarse”
advierto y el hiperactivo proa se quita la ropa, que es lo que más le puede
gustar en el mundo, quedándose en pelotas. Se sumerge y libera la hélice de un
buen manojo de algas, que nos habría acompañado hasta Combarro frenando al Mítico.
Entramos en la lucha para
encontrar nuestro sitio en la salida y otra vez nos inclinamos por elegir la
zona del comité, saliendo con velocidad alargando el bordo hasta la Isla de Arosa y de nuevo nos
agrupamos los barcos que estábamos líderes en la clasificación.
Nos planteamos una regata en
la que tendríamos que vigilar al Viajes Atlántico y al Somni de los holandeses,
pero sabiendo que necesitábamos dar un salto importante para poder descontar
algún punto más en la tabla. Esto así comentado parece viable, aunque en
realidad, con las referencias que teníamos de estos barcos y con el
conocimiento que tienen de la Ría
de Arosa, se tornaba una misión imposible.
Volvimos a utilizar las
bateas de la zona del Pedregoso para buscar abrigo de la corriente, deseando
salir del canal y llegar a una zona más abierta una vez superada la Isla de Rua.
El viento en aumento así como
la inquietud al haber perdido de vista al Viajes por delante y al Somni por
detrás, pasamos el Pombeiro y arrumbamos hacia el Camouco en Ons. En San
Vicente se iza el balón y volamos bajo, el Enxuto traga millas sin parar y
empezamos a vislumbrar la verdadera situación de la regata. Aparece el Viajes
en las inmediaciones de la torreta y lo bastante cerca para ganarle, euforia en
la tripu y a darlo todo para rematar la regata en la Ría de Pontevedra.
El viento en la zona norte comienza
a escasear y la flota busca el Sur para seguir avanzando con velocidad, algunos
de los barcos que se fueron directos a Morrazán navegaban muy lentamente, mostrándonos
el camino que no deberíamos tomar para llegar a Combarro.
En las mejilloneras de Lapamán,
le ganamos la partida a Pombar que lleva a su Viajes demasiado al Sur y le
recortamos unas esloras determinantes. En ese momento entra un incipiente NO
que nos saca y nos lleva manteniendo el Spinnaker, de través, con velocidad.
No todo iba a ser perfecto…
Ese noroeste que nos empujaba, también lo hacía con barcos que venían muy
retrasados, pero que recortaron el trayecto y ganaron muchos minutos. Hablo del
Petán y del Espagat, que hicieron primero y segundo en la etapa, dejándonos con
un tercer puesto que tenía sabor a primero, ya que el Viajes consiguió un
cuarto y el Somni quedó décimo alejándose, en puntos, del Viajes y de un
grandioso Enxuto.
La clasificación general
después de esta cuarta prueba quedaba de la siguiente forma.
Viajes Atlántico 11 puntos.
Enxuto 12 puntos.
Somni 17 puntos.
Deep Blue 19 puntos.
En la última prueba el Enxuto
se jugaría todo contra el Viajes Atlántico, pero eso lo contaré en la siguiente
entrada del blog.
Amanecer en la Puebla del Caramiñal,
comprar bocatas de Jamón asado y embarcando que ya son horas. Un par de
tripulantes, concretamente el 1 y el 2, bastante perjudicados por la larga
noche que tuvieron que lidiar…
Viento en aumento y arrancar
con la vela pequeña en proa, se estaba convirtiendo en una costumbre. Buena
salida por el comité, velocidad y rumbo conseguimos en los primeros metros de
regata y logramos destacarnos entre la flota, quedando claro en los primeros
bordos quien tenía posibilidades de llevarse el gato al agua.
La Ría de Arosa es muy complicada, la corriente actúa con fuerza en el canal
de Rúa y la tuvimos en cuenta para evitarla o aprovecharla según el rumbo. Las
olas formadas por el mar de viento también nos frenaban, por lo que decidimos
meternos en la zona de bateas de la
Isla de Arosa y buscando pasillos, entre ellas, llegamos a la
torreta de Piedra Seca.
La Ría se abre y ya no hay protección posible para las olas, pegamos viradas
estudiando la mejor ruta que nos acercase a la baliza de los Esqueiros. Los
cruces se multiplican porque los barcos de las clases más rápidas empiezan a superarnos y extremamos la precaución ya
que se te echan encima en segundos, haciendo unos ángulos mucho más cerrados
que el nuestro.
Ya llegamos al layline de la
boya, la situación es acojonante, muchísimo viento y barcos tomando la marca
muy ajustados para izar spinnaker cuanto antes. Entramos con estribor pero pensando
que el tren de barcos amurados a la otra banda no nos inspiraba la suficiente
confianza, dado lo difícil del gobierno.
Tuvimos suerte y no nos
molestó nadie, virada y abriendo velas nos metemos en la popa, preparamos la
izada de spi “a conciencia” para evitar complicaciones y lo damos.
Sufrimos el balance constante
de las olas y para mayor desgracia el rumbo era una popa redonda, con lo cual
la botavara avisaba que la trasluchada involuntaria se podría producir en
cualquier momento.
Llega el instante de cambiar
de banda, vamos preparándonos y doy la orden. Juanito se entretiene porque
tiene una empanada del 15 en la cabeza y todavía sufre los afectos de las
copas, no logra largar la braza del tangón y el spinnaker pega bandazos
descontrolados hasta que sucede lo inevitable… Nos vamos de orzada, sacamos la
carena de babor del agua y el costado de estribor se sumerge, Kiko
desaparece debajo de una ola, pero al adrizarse el barco, emerge apoyado en el
balcón de popa… sin gafas y completamente empapado.
Retomamos el rumbo y
conseguimos que el balón portase de nuevo. Al superar Piedra Seca, ya de
vuelta, la ola se torna soportable y al
abrigo de la Isla
de Arosa el viento entraba con menos intensidad.
Dejamos el Ter por estribor y
arriamos spinnaker a la vez que comenzábamos el largo bordo hasta la Aurora, en Villagarcía, con
un través muy inestable. Superamos la baliza y entramos en una larga ceñida con
dirección al Moscardiño, sufriendo viento duro y los desventes de los regata.
Tomamos la marca y ya veíamos la esperada línea de llegada en Cabo de Cruz.
Conseguimos un primer puesto en
la clase, que ponía la clasificación de la siguiente forma:
Somni 7
puntos.
Viajes Atlántico 7
“
Enxuto 9 “
Deep Blue 14 “
Balea
16 “
Con esto entramos en podium y
con posibilidades reales de lograr mejorar en las dos pruebas que faltaban para
finalizar el Trofeo.
Desembarca Pedro y llega
el legendario Paco. El viento soplaba con mucha fuerza manteniendo la tendencia
del día anterior y las olas se mostraban imponentes.
La elección del trapo esta
vez estaba claramente decantada hacia el génova tres. De esta forma nos
presentamos en la línea de salida, siendo conocedores de que no eran las
condiciones ideales para el Mítico, al ser un barco poco lastrado, pero no nos
arrugamos y tomamos la salida por buen lugar.
Primeros bordos aguantando un
excelente ángulo y logrando altos registros de velocidad. Llegamos al desmarque
en primera posición de la flota, comenzando por fin el prolongado rumbo hasta
el Camouco en Ons. En ese tramo nos supera el Viajes Atlántico y el Balea, que
es lo propio dada su eslora/GPH. Tomamos la torreta y de través enfilamos la
punta de San Vicente.
Enxuto con la vela ESP 1177 en aproximación.
Montañas de agua nos
encontramos al salir del abrigo de la isla, perdemos de vista a nuestros
rivales en aquel mar de fondo. Descartamos el izar spinnaker, demasiado viento
por el costado y la ola nos balanceaba sin piedad, mejor hacer un cambio de
vela en proa y eso ordené. Juan, siempre dispuesto, inicia la maniobra pero se
complica… Se resuelve con el proa trepando el palo y una navaja afilada para
cortar lo que entorpecía.
Logramos superar al Balea y
mantenemos la distancia con el Viajes, la ola empieza a disminuir al ampararnos
la Isla de
Sálvora, el spi se hace imprescindible y lo enseñamos, mientras continuamos
rumbo a la Puebla
del Caramiñal con el viento en disminución.
El Mítico ESP1177 comandando la flota.
En las inmediaciones del faro
de Rúa, Eolo se refuerza por detrás y aumentamos nuestra velocidad, mientras
somos superados por barcos de la clase regata deleitándonos con sus planeadas.
La visión por popa una auténtica postal, barcos y barcos con sus velas de proa
al viento. Nosotros formábamos parte de ella pero la que nos importaba era la
foto finish y nos la sacan luchando por encontrar nuestro lugar en una corta
línea de llegada, con mucho viento y masificada.
La clasificación en
compensado queda de la siguiente forma, 1º Somni, 2º Viajes Atlántico, 3º
Pichurri, 4º Enxuto. Sabiendo que el
Pichurri entre las dos pruebas sumaba 13 puntos, quedaba descartado, con lo cual
todavía estábamos en lo alto de la tabla y con opciones.
La vida es un devenir y como
tal está llena de cambios. A nuestro compañero de tripulación Juanma le llegó
el “momentazo” del matrimonio.
El sábado 15 de septiembre,
este muchacho pasó por el aro en la
Basílica de Santa María en Pontevedra. Disfrutamos de un día
soleado y caluroso, mientras otros regatistas disputaban el Trofeo del Corte
Inglés en la Ría.
Me comentaron que algunos
barcos estaban muy contentos de que el Mítico Enxuto no estuviese en las
pruebas…. Aprovecho para informar al respetable que no nos hemos retirado,
simplemente estamos disfrutando de un merecido descanso y atendiendo a
compromisos varios. Pero en breve estaremos de nuevo en los procedimientos de
salida, para vuestra desgracia, con ánimo renovado y a por todas.
Pd. Juanito no sale en las
fotos porque no quería saber nada de nosotros, estaba con sus amigos de Málaga
comiendo cigalas y no hizo otra cosa en toda la noche.
Tenía un pálpito, llevaba
semanas pensando que se podría conseguir, ganar el Rías se presentaba como una
meta factible. Los resultados obtenidos en las últimas regatas confirmaban que
el mítico estaba en un momento dulce, ese plus de velocidad y resolución de las maniobras me inspiraba
confianza, Quico me decía que no apuntase tan alto, pero yo, sin ánimo de pecar
de soberbio, insistía en ello.
Nos subimos al tren con
destino Vigo, pasamos el rato estudiando los partes y el panorama no era muy
halagueño. Previsión de muy poco viento, casi nulo y al superar las 15:00
entraría una borrasca con altísimos rangos de intensidad. Una previsión realmente
atípica y difícil de asimilar como posible por lo explosiva que era su entrada.
En aplazamiento pasamos un par de horitas bajo la lluvia, sin viento
y pensando en lo triste que era comenzar una regata en esas condiciones.
Eolo, hizo su aparición con
fuerza, la flota se revoluciona y comienzan las dudas sobre la elección de
trapo. Con lo corto que era el desmarque, quizás nos convendría mantener el
génova medio y una vez superado aprovecharlo para el largo descuartelar que se
avecinaba… o poner el número tres y hacer un desmarque cómodo y más veloz, para
posteriormente hacer un cambio de vela.
Salida por el comité, pasados
de trapo con el 146 en proa. Roladas y variaciones de presión para regalar. El
viento, finalmente baja de intensidad (menos mal que dejamos el grande) y
tomamos desmarque en tercera posición. Abrimos vela y nos vamos hacia Cabo Home
en un rápido descuartelar. La ola aumenta en la boca de la Ría y el viento se muestra muy
inestable en fuerza y dirección. Se nos va al través, no lo pensamos ni un
instante e izamos spinnaker, no aguanta ni diez minutos y volvemos a ceñir.
Ya en la Costa de la Vela podemos izar el balón
con un ángulo adecuado y poco a poco se nos va hasta una popa redonda.
Ocho, nueve nudos de
corredera, bastante ola pero mantenemos el tipo sin mayores complicaciones,
pero lo bueno no iba a ser eterno. En un instante la previsión se cumple y nos
entra por detrás una turbonada brutal. Aguantamos un rato, la velocidad se
dispara, no mantenemos la estabilidad y el barco se nos va de orzada
dándonos una galleta de campeonato. El Mítico con la orza fuera, la escota de
spi suelta y para mayor complicación se nos larga la braza, con lo cual la vela
se queda en bandera. Adrizamos y corremos el temporal, recuperamos la braza
pero la escota incompresiblemente desaparece. Arriamos el balón e izamos el
Génova medio.
A nuestro alrededor el
espectáculo era dantesco, el Somni enseñando la obra viva con uno de sus
tripulantes en el agua, los otros dos barcos que teníamos cerca reventaron sus
spis y por la emisora nos enteramos que el Don Pedro Hoteles rompía su mástil
minutos después.
Velocidades de vértigo,
marcamos el nuevo record del Enxuto en trece nudos y no bajamos de diez en
ningún momento. De esta forma entramos en la Ría de Pontevedra tratando de izar, de nuevo, la
vela de portantes pero el viento se nos viene al través, con lo cual mejor
dejar las cosas como están y hacemos entrada en Sanxenxo dando gracias de no
haber roto nada.
Abarloamos al Aceites Abril y
nos reponemos de la dura travesía, aprovechando para fotografiarnos con la Campeona Olímpica
Tamara Echegoyen.
Finalmente conseguimos un cuarto
puesto que aceptamos como buen resultado visto lo visto y ya nos situamos en los puestos altos de la clasificación.
El Enxuto, navegando con la
grímpola de Combarro consigue ganar la regata Martín Codax Rías Baixas 2012.
Para los profanos diré que
este trofeo se desarrolla durante cinco días, realizando un total de cinco
pruebas con unas veinte millas de recorrido cada una, en el marco incomparable
de las Rías Bajas gallegas.
No fue nada fácil, nos
enfrentamos a unas condiciones muy duras de mar y viento, pero supimos mantener
la estrategia de ser bastante regulares en cada una de las pruebas y no caer
por debajo del cuarto puesto en ninguna de ellas. Para ser más concreto los
resultados fueron 4º-4º-1º-3º-2º mientras que nuestros rivales directos subían
y bajaban en la clasificación de forma aleatoria.
Este éxito es el fruto del
“salto” anunciado en las navidades pasadas. En ese momento estábamos estancados
y no nos quedaba otra que poner los medios necesarios para salir de esa
situación.
La solución vino dada por la
posibilidad de contar, en el Náutico de Combarro, con un “maestro” como Víctor
Mariño. Este regatista profesional, con un currículum envidiable en el que
constan campeonatos de España, campeonatos del mundo y participaciones en la Copa America, nos ayudó a
solucionar los problemas de maniobra que sufríamos y los resultados no se
hicieron esperar.
Otra persona importante en estos progresos es Joaquín Carneiro, conocido como “Piri”. Se encargó de instalar,
yendo más allá de lo que se le podía exigir como profesional, todas las mejoras
de acastillaje en cubierta, resultando fundamentales para que los tiempos de
maniobras se redujesen considerablemente.
Estos cambios, de rebote, provocaron que la tripulación y yo mismo nos
tomásemos las regatas más en serio, sabiendo que cada uno es responsable en su
puesto y que dependiendo de lo que hagamos, el barco puede navegar más rápido y
mejor.
“La tripulación que se
mantiene concentrada hasta el bocinazo final, es la que gana” (Víctor Mariño).
En los próximos días iré
narrando las peripecias del Enxuto en cada una de las etapas. Valga también este
adelanto para agradeceros a todos vuestras felicitaciones, vuestro cariño y
apoyo.
Una nueva edición del Trofeo
Casino de la Toja. El
Enxuto defendía el resultado de la edición 2011 en la que logramos el primer
puesto de la general.
Sábado, el viento escaseaba
en la zona de la salida, pero un hábil comité izó aplazamiento hasta que el incipiente
NO comenzó a entablarse. Salida por la boya, favorecida por el role y donde la
presión era mayor.
Dos viradas lentas provocaron
la pérdida de algunos segundos, pero estábamos en el grupo de cabeza
dirigiéndonos hacia Mourisca. Pasada la torreta, los barcos que iban por
delante, eligieron arrumbar al Oeste, mientras el Sebrala de Froiz y nosotros
continuamos con un norte en el compás. A una milla el Sebrala vira al oeste
sabiendo que había ganado distancia con la elección y buscaba marcar a la flota,
nosotros entramos en el dilema de virar y marcar, buscado la victoria por GPH o
insistir en el rumbo haciendo nuestra regata, que fue por lo que finalmente nos
decidimos.
Con una buena velocidad y
viento suficiente, llegamos al través del Camouco. Ordeno virar y comienza la
emoción de saber si nuestra apuesta daría o no sus frutos, amurados a estribor
con la flota tapada por el génova, deseábamos que tardasen mucho en aparecer
los primeros cortándonos la proa.
El primero en pasar la marca
fue el Oral Group seguido del Sebrala, Ziralla y Youkounkoun. Nosotros vamos a
continuación, pero antes nos encargamos de superar al Accastillage Diffusión
(momento que me causó un gran placer). El tramo hasta Picamillo era un
descuartelar abierto, en el que por simple pereza no izamos en spinnaker, ese
hecho intolerable en regata nos hizo perder un puesto (no se volverá a
repetir).
Un tercer puesto, por detrás
del Oral Group y Ziralla que no nos dejó satisfechos. Ahogamos las penas en la
noche de San Vicente del Mar, que es una buena forma de hacerlo.
Domingo, recorrido bien
trazado por el comité, con salida en San Vicente, dejando Ons por babor y
llegada en Silgar.
Salida por boya alargando el
bordo hasta el layline del desmarque. Superado, izada de spinnaker y generando
aparente nos vamos hacia el sur de la
Isla de Onza.
Arriamos el balón y
comenzamos el tramo que nos llevaba a la meta, tratando de ganar barlo y
navegar por un pasillo con más presión. En el tramo final, izamos spinnaker y
de esta forma cruzamos la línea de llegada.
Un segundo puesto que nos
hacía empatar a cinco puntos con los mejores barcos de la flota. El Oral, al
haber hecho un primero en la primera prueba, se hizo con la general dejándonos
en un honroso segundo puesto, que tiene sabor a primero, porque estábamos en
una clase muy dura que por GPH no nos correspondería, esto hizo la regata mucho
más estimulante para nosotros.
Trofeo Ence en Combarro, el
Enxuto no podía faltar. Dos días de sol y viento, los ingredientes necesarios
para el disfrute a bordo.
Amurados a estribor con
velocidad nos acercamos a la línea de salida, por barlovento aparece el
Pichurri entrando en cuña, le avisamos y reacciona tarde, arribo ligeramente y
lo pasamos por sota mientras izábamos la bandera de protesta, para mayor
complicación nosotros podemos ceñir más que ellos y no orzan, con lo cual nos
perjudican doblemente.
Ya con viento limpio
navegamos después de la primera virada con rumbo a Morrazán, superamos los 6
nudos de SOG, vamos lanzados y respondiendo a todos los roles que lo merecían.
Dejamos el primer paso por
babor y continuamos hacia Mourisca, el viento se refuerza y la ola aumenta,
seguimos en buena posición con relación a nuestros rivales, el BlackSam,
Albariño Mar de Frades, Espagat, todos por popa…
Comienza un largo tramo con
el spinnaker izado, algunas trasluchadas para ajustar las velas a los cambios
de dirección del viento, pero mantenemos el rumbo lo más directo posible al sur
de Tambo.
Para rematar la regata
Giraldo nos preparó un final novedoso, muy apropiado para que las personas que
estaban en la terraza de Combarro, pudiesen ver a los barcos regateando. Se
fondeó una boya a pocos metros del club, la teníamos que dejar por estribor,
navegar de nuevo hacia Tambo, tomar otra baliza por estribor, volver a Combarro
y finalizar la prueba.
Resultado, el mítico no
defrauda y cosecha un primero en su clase y un primer puesto en la general de
toda la flota.
Noche de San Juan para
celebrarlo, con moderación, porque el Domingo había que darlo todo.
Segundo día de regata, vamos
muy justos de tripulación pero Sandra Azón nos envía refuerzos. Recibimos a
Cristina, una chica de la escuela de vela, que nos viene fenomenal y a la que
agradecemos toda la ayuda que nos prestó.
Salida en las proximidades
del edificio de capitanía para que el público pudiese verla desde tierra. Arrancamos
por el medio de la línea con todo tipo de desventes (Víctor Mariño me llamará
a consultas). Tomamos el desmarque y a continuación superamos Tambo, viradas y
más viradas para realizar un recorrido muy similar al del día anterior, en el
que el viento se comportó de forma muy parecida.
En el tramo final de la popa,
nos cargamos la contra de tangón, pero Pedro ágil, como siempre, lo resolvió
con un apaño muy efectivo.
Después de hacer los pasos,
en la ensenada de Tambo finalizamos la regata.
Primeros en la clase y otra
vez un primer puesto en la general de toda la flota…. Empezamos a ser un poco
pesaditos…
El vídeo que adjuntamos
corresponde al Sábado, podemos ver la ventaja que teníamos sobre el BlackSam y
otros….
Tripulación del Sábado: Eva,
Quique, Juanma, Luís, Pedro y yo.
Tripulación del Domingo:
Quique, Pedro, Rafa, Cristina y yo.
Me desperté
a las 5 A.M.
duchita desayuno y ponerme el traje de aguas porque la noche era de perros.
Quique (otro friki) ya estaba abajo, nos montamos en el coche y recogimos al
tercero en discordia de nombre Juanma.
Encendimos
el motor a las 6:00 y arrumbamos hacia Santa Eugenia de Riveira. Allí nos
esperaban Eva y Pedro, una vez todos embarcados, nos acercamos a la línea de
salida, que se presumía corta para los 40 barcos inscritos.
Último
minuto, condiciones muy inestables, nosotros bien posicionados pero con muy
poca presión. En los treinta segundos que quedaban para el bocinazo, entró una
racha que nos hizo arrancar y finalmente salimos con velocidad.
El role se
produce y disponemos de pasillo, viramos y nos amuramos a babor, vamos terceros
en real, dice Quique, pero nada es eterno…. El viento empieza da escasear en
nuestra zona del campo. En cambio, por el otro lado, la mayor fuerza del
viento, hace que todos los que por allí estaban, lleguen al desmarque en un
instante.
Pasamos el
desmarque, en el pelotón de cola, concretamente detrás de un Ro260 (lo
recordaré siempre). Ahora sólo nos quedaba recuperar en el bordo largo hacia Sálvora
y os aseguro que lo hicimos, pasábamos a los barcos de tres en tres…. En la Sinal do Castro, izada de spinnaker
y popa larga hasta Rua, transluchando en varias ocasiones. Superamos a algunos
rivales que eligieron la opción sur de Arosa, esto nos metió mentalmente de
nuevo en la regata.
Salimos
ciñendo del islote y virada tras virada llegamos por segunda vez al desmarque.
El viento se mantenía muy inestable en dirección e intensidad, pero mejor esto que nada.
El segundo
paso por la baliza de Sálvora iniciaba el último tramo de la regata hasta Sta.
Eugenia. Con el spinnaker izado y de través entramos en meta.
Los de
Frinsa no defraudaron, tremenda carpa en las instalaciones de sus fábricas de
conservas. Comida para regalar, buen jamón, vino, pulpo, cazadoras de regalo…
Volveremos.
Consideraciones
finales:
La salida,
con poco viento, en lugar que se estableció es un campo de minas, los roles son
de 20 grados y las diferencias de presión brutales, dependiendo del momento.
Este hecho, marcó la regata de forma clara, muchos barcos ya estábamos fuera
del podium en los primeros veinte minutos de regata.
Pensando en
lo positivo, vemos que el Mítico mantiene una buena velocidad contra barcos más
“rápidos por GPH”, como el BlackSam y nuestro
gemelo (versión regata) Sampaio, a los que ganamos sin despeinarnos.
Dar la
enhorabuena a los del P25 de nombre Petrilla, que hicieron una buena regata
acertando en el tramo del desmarque.
Todo comenzó el sábado 26 de
Mayo, navegábamos en la Ría
de Vigo, un viento fuerte del suroeste nos llevaba a la línea de salida.
Último minuto, todo cazado y
a correr esperando el bocinazo. Buen arranque y alargamos el bordo hasta el
muelle de trasatlánticos, primera virada y otro bordo largo hasta la baliza de
bifurcación en Cangas, en ese tramo comprobamos que las mejoras en el Mítico
siguen dando frutos, hacíamos unos registros de velocidad acojonantes y lo que
es mejor, un ángulo mínimo con relación al aparente. En condiciones de viento
duro, simplemente lográbamos defendernos, ahora atacamos sin piedad.
En Sobrido, abrimos rumbo con
la Costa de la Vela a la vista, peeling de
génova (muy lento) y tras un pequeño tramo izamos spinnaker.
Nuestros rivales continúan
por detrás y aumentamos esa diferencia eligiendo un rumbo más directo a Punta
Couso. Popa redonda muy incómoda por las olas cruzadas, pero una VMG de
escándalo.
Entramos en la Ría de Pontevedra, home sweet
home. Trasluchada a la altura de Udra y el viento reforzándose. Velocidad pura,
vamos pasando Bueu, Loira, Aguete… Llegamos a la Escuela Naval Militar, que era
el lugar señalado como final de la prueba y nos vamos a Combarro.
Segundos en la general de
toda la flota por detrás del Guanche, regatón sin discusión posible.
El Domingo amaneció feo, muy
feo… pero embarcamos con la moral muy alta y la idea de rematar la faena en la
prueba que nos llevaba de vuelta a Vigo. Preparamos el material de cubierta y
me dispongo a encender el motor… El arranque es lastimoso, voy al compartimiento
de las baterías, una estaba en corto y la otra descargada. Faltando 40 minutos
para la señal de atención en Marín, no había margen de maniobra.
Con el parte de viento fuerte
que teníamos y con el paso de la
Costa de la
Vela en ceñida, no lo veía claro. Finalmente, por seguridad,
decido no participar.
No quiero pensar mal, pero
existe la posibilidad de que esto no sea fruto de la casualidad y la mano del
hombre actuase sobre el sistema eléctrico del Enxuto…
En la foto de cabecera del Blog, se puede ver lo tristes que estábamos el Domingo y las baterías averiadas.
La prueba entre Marín y
Villagarcía celebrada el día 18 de mayo, pasará a la historia del Mítico como
una de sus mejores regatas.
Sábado con poco viento, el
Enxuto siguiendo la estela del Comité que se desplazaba hacia el Oeste buscando
el viento necesario para iniciar la regata. En la enfilación entre Festiñanzo y
Loira, Giraldo monta la línea y vamos consumiendo los segundos que faltaban
para el bocinazo de salida. Arribo y orzo continuamente, no quiero a nadie en
sota, 10..9...8 nos lanzamos y salida…
Bocinazos encadenados, el Mítico en la lista de los premiados con un fuera de
línea. Retomamos y arrumbamos (Quique, nunca te acostarás sin saber una cosa más)
hacia Morrazán, que se usaba como desmarque. Dando bordos y respondiendo a los
roles, logramos tomar la baliza en un buen lugar, dejando por detrás a gran
parte de la flota.
El viento no estaba todavía
100% entablado, con lo cual decidimos ganar barlo intuyendo un posible role a
la mala. Se produce y pasamos el Helmo rozando la roca.
Bordo largo hasta San Vicente
del Mar, Eolo se refuerza y abrimos hasta un descuartelar, 7… 7,5 vamos volando
bajo, los chubascos amenazan y tenemos más presión. A una milla de los
Esqueiros izamos spinnaker, pasados y forzando en las rachas logramos superar la
baliza y ya pudimos abrir rumbo al Ter.
Último tramo de la Ría en popa redonda, pero con
viento defendemos claramente. De esta forma llegamos a la meta en Villagarcía.
Primeros en la clase y
primeros de la General
de toda la flota, el Enxuto gana el Trofeo Regata Centenaria Presidente de la Xunta de Galicia.
Lo celebramos debidamente y a
las 2:00 durmiendo en el hotel.
Domingo sin viento, la flota
avanza en busca de un buen lugar para montar la línea. Se inicia el procedimiento
sin presión suficiente, mala salida del Mítico pero en los primeros bordos ya
está en su lugar disfrutando del nuevo NO que entraba. Viradas y más viradas
hasta el canal de Rua, el viento desaparece. Convencidos de que ese noroeste
previsto volvería, nos quedamos en esa zona…. Pero se retrasó, dejándonos un
buen rato a merced de la corriente que nos llevaba de vuelta a la salida.
Muchos barcos que nos precedían lograron pasarnos más al sur.
Cuando todo volvió a la
normalidad nos pusimos en nuestros números y tratamos de recuperar el tiempo
perdido.
Llegamos a la Escuela Naval de Marín y nos
dan los tiempos de llegada…. Perdemos la general de la Toubes por un minuto.
Lamentable… nos faltó muy
poco para sentenciar la prueba y aumentar la leyenda del Enxuto, pero en la vela las cosas son así, lo
arreglaremos ganando el Rías Bajas y punto.